Ir al contenido principal

Entradas

LOS SEGUNDOS ENCUENTOS TE REVELAN EL PORQUÉ " ÁLVARO "

  la nieve estaba empezando a cubrirlo todo con un manto blanco y reluciente. Nadie esperaba que hoy nevara con esa virulencia. Las vistas desde su despacho parecían un obra de arte, por eso no había cuadros en la habitación. La sesión anterior había sido tranquila, sin muchos fuegos que apagar. Por suerte sólo le quedaba un último paciente y podría irse a casa a tomarse un buen trago de ese marivilloso whisky regalo de su socio. Se sentó frente al escritorio y comenzó a leer la ficha de su siguiente paciente. Venía recomendada por una colega que no podía tratarla por un conflicto de intereses. Echó un último vistazo a la bucólica imagen de la nieve cayendo y comenzó a leer - Rania, 48 años, editora en RB, en tratamiento farmacológico por trastorno de ansiedad, agorafobia y ataques de pánico. Soltera, licenciada en periodismo e historia del arte. Curioso terminar en una editorial Quedaban apenas cinco minutos para que Rania llegara cuando sonó el telefonillo. -¡ Vaya , es puntual¡ ...

NORA, CIERRA LOS OJOS

-Cierra los ojos Nora. Cerró los ojos y dejó escapar un pequeño suspiro que le recorrió el cuerpo de arriba  abajo, haciendo crujir el sofá de piel marrón en el que estaba sentada. Relajó su postura echando sus hombros hacia atrás y exhalando con fuerza. -John la miraba con una mueca burlona.  Sabía lo poco que le gustaba cerrar los ojos. Perder el control de la situación la ponía tensa. Muy tensa. Ahora el control lo tendría él. -¿Podemos empezar ya Nora? -Si, pesado. -Vale, pero recuerda que no puedes abrir los ojos, por muy incómoda que te haga sentir. -  -John apenas podía contener la sonrisa-. -lo intentaré John, pero no me tengas así toda la hora. -Bien empecemos. -Imagina un momento de tu adolescencia dónde te sintieras segura. -¿No estarás pensando en hacer una sesión de Hipnosis? -Nora no me interrumpas, concéntrate - dijo lo más serio que pudo-. -No has respondido a mi pregunta. Como siempre. -¿Quieres que hagamos una sesión de Hipnosis? Nora respiró hondo, segu...

A VISTA DE PÁJARO

  Cuando se cerró la puerta tras ella, solo podía pensar :  "Cuando una puerta se cierra, una ventana se abre". Su corazón palpitaba a un ritmo inusual,  y su piernas temblaban levemente. Lo había conseguido, todo su trabajo , su esfuerzo había merecido la pena. Ahora tocaba avanzar, seguir avanzando y no dejar nunca de hacerlo. Es curioso lo que tu corazón te dicta, pero esta vez no pudo por menos que volverse sorda, ciega y muda. Si hubiese hecho caso a sus instintos más primitivos, seguramente sus orgasmos habrían sido inenarrables, pero esta vez no era esa última vez. Mientras abandonaba el elegante portal dónde había tenido todas sus sesiones, en Velazquez 55 no pudo por menos que sonreir, una sonrisa amplia, de las que iluminan el alma. Una leve lluvia empapaba su pelo, no lo suficientemente leve como para no marcar su rizos, a pesar de su alisado que le había llevado horas.  Y al mismo tiempo el agua calaba sus huesos, aliviando sus pensamientos, arrastrando s...

A LA SOMBRA DE UN OLMO

  No recordaba cuándo ese banco se convirtió en su sitio preferido. Era un banco normal , de madera oscuro, seguramente pino del pais, con las patas de hierro forjado , asi como los reposa brazos. Podían sentarse sin mucho problema tres personas, pero ya sabemos lo que sucede, si te sientas tu nadie suele compartir el banco contigo. Le llegaban los rayos justos de sol durante el verano y los menos justos en invierno. En las primeras horas del día el olmo que tenía a su derecha lo cubría de una leve sombra que según iban pasando las horas cambiaba al ritmo del Sol. La brisa en verano era dulzona y suave, su cuerpo lo agradecía estremeciéndose. En Invierno solía necesitar una fina bufanda que cubriera su pecho. Podía pasarse horas, sentada, leyendo, observando, reflexionando, a veces todo en un solo día, otras veces en varias tardes alternas. Cuando la calma habita en tu interior no hace falta más. Estaba lo suficientemente cerca del parque para poder oir el canto de las ....ultimame...

A MEDIA NOCHE

 Deseos de media noche que se acomodan a media mañana, Canciones que inspiran a tus cansados  dedos, cuyo sonido aporreando las teclas  se confunde con un sutil taconeo. Noches oscuras dónde encuentras la calma, donde consigues viajar a través de tu alma y llegas a  destinos inalcanzables hasta este momento, donde no necesitas equipaje. Ahora puedes viajar con lo puesto no hay planes de futuro, sólo momentos en el presente, momentos chiquitos con aroma  a jazmín, momentos asombrosos que rescatan tu sonrisa. Y vuelve tu aroma  y el amor lo empapa todo ¡que mejor que el amor! y regresa tu paz, tu paz interior ya nada puede romperla en mil pedazos. Solos tu  y ella.

SUEÑO DE UNA NOCHE DE MARZO

SUEÑO DE UNA NOCHE DE MARZO Noche oscura , dónde el insomnio mece mis sueños y los alborota hasta que desaparecen. Mi cuerpo extenuado lo intenta noche tras noche pero nada funciona. La costumbre se arraiga en mis deseos y no se cumplen Y el calor aparece de nuevo  y se apodera de mis emociones y ardo, ardo hasta quemarme la yemas de los dedos. Pero anoche fué diferente. Viniste a recordarme lo especial que soy Viniste para quedarte toda la noche. Hubiera deseado que el sueño durara eternamente. ¿Como es posible que hasta en sueños tengas tu magnetismo intacto? Echo de menos como me miraban tus ojos Echo de menos lo que mi corazón sentía cuando estabas cerca. Te echo de menos en mi vida, no sé si lo sabes pero ya no es igual sin ti. Tu sonrisa volvió a iluminar mis rincones más oscuros. Y sabía que tenías que marcharte pero aunque lo sabía esperé que no te dieras cuenta. y Charlamos con el sonido del mar de fondo, y reímos y te besé tantas veces que me decías que parara. Pero no po...

EL HILO ROJO

  El sudor recorría mis muslos, avanzando desde mi nuca, a un ritmo véloz. Pequeñas gotas que inundaban mi cama y conseguían hundirme en las profundidades de mis sueños más estrambóticos. Tube que nadar a contracorriente, nadar hacía la luz, necesitaba respiar, tan solo una bocanada de aire fresco. Al despertar mi corazón continuaba con el ritmo acelerado, palpitaba desbocado, hasta que mi respiración cogió las riendas y mis pálpitos se acompasaron , hasta pasar del galope al trote y por fín parar. Me froté los ojos , con fuerza virulenta, quería borrar todo resto de ese sueño atroz, aterrador. Y poco a poco volví a la realidad, a mi realidad. El despertar al nuevo día fué más violento de lo que hubiera deseado.  Pero a pesar de todo el nuevo día estaba alli. De pie, delante del armario mi mente recorría todos las posibilidades y ninguna incluía colores vivos. Negro sobre negro, a juego con el ánimo de ese estúpido día. Alargé mi mano derecha para descolgar el fino...