Hoy lo he vuelto a sentir. Siempre que la veo sucede lo mismo. Todo se precipita y comienza el castigo. La miro e imagino que durante diez o veinte minutos voy a ser feliz. Es pura necesidad. " Autoengaño" Apenas un segundo después de pensarlo, sé que no es cierto. Aparece la culpa. Y entonces comienza el diálogo interno. Te lo mereces, esta semana has tenido mucha ansiedad. Mereces un poco de calma. " Recompensa" Seguramente después no cenarás. Estarás llena. " Compensación " Si lo hago será en la intimidad de mi dormitorio. No quiero que nadie me vea. " Me sentiré juzgada." Bueno, ya me estoy juzgando yo. Además, no es para tanto. Hace mucho que no lo haces. "Merecimiento." Aunque no deberías. Hoy no has hecho ejercicio. "Compensación." Ya sabes cuáles son las consecuencias de hacerlo. "Culpa." Si lo haces, asume las consecuencias. No puedes quejarte después. No puedes llorar. ...
Comencé a ver una serie, Las luminarias . Voy a dejar de verla. Me afecta emocionalmente; tengo el estómago revuelto. He decidido eliminarla de mi lista de favoritos. Es el único modo. La actriz es buena, pero la serie solo me produce tristeza y angustia. El sábado murió mi tía. Tenía demencia, como tiene mi madre y tuvo su otra hermana. Estos días estoy pasando el duelo y, por eso, esta serie, que me provoca todavía más angustia, no puede continuar. Murió en El Puerto de Santa María. Quise ir a despedirme, sola. Tenía que ir sola. Y volvió a surgir el miedo. Hay muchas cosas que hago a pesar del miedo, pero esta no es una de ellas. Miedo a la muerte, miedo a la demencia familiar, miedo a viajar sola. La decisión fue no ir. Pensar en lo que podía sostener y en lo que no. La mochila está muy cargada. La decisión la tomé yo. No la tomó la ansiedad. Trabajé la culpa, que siempre quiere ser la protagonista. Hoy, marte...