MI REM SE FUE DE FESTIVAL QUERIDA DIARIA: Quién me iba a decir a mí que mi noche de Halloween iba a resultar tan ajetreada. —¿No me digas que al final fuiste a una fiesta de terror? De esas con disfraces pa cagarte las patas abajo. —Pero Mari, ¿cuándo he ido yo a una fiesta de disfraces que no fuera por obligación? —Nunca, es verdad. ¿Tú estás segura de que tu madre es de Cai? Porque por tus venas debería correr sangre de carnaval. —Tan segura como de que también corre sangre de Bretó. Ya sabes: si bebes, no mezcles. Nada de disfraces. Nada de películas de terror que siempre suceden en Kansas City o en cualquier pueblo perdido donde la cobertura llega después que el asesino. Nada de sustos detrás de la oreja. Total, son más previsibles que una factura de la luz. Como decía mi padre: —¡No bajes al sótano! ¡No bajes, que ya no subes, mante! —Ay, Mari, qué tiempos aquellos. Cuando nos llamaba "sagitarias" y, por más que le explicábamos que venía de ...
Cuando la vida hace y deshace, sin pedir autorización , a veces no s abandona a la deriva. En mi caso la vida fue una verdadera hija de puta con balcones a la calle, lo mires como lo mires. O eso gritaba mi cuerpo aquel Lluvioso martes de 2019, lo cierto es que gritaba hacía 9 años antes pero no lo escuche hasta encontrarme a la deriva. Como un barco sin capitán, con las velas rasgadas por un viento huracanado que no entiende de treguas, ni de noches tranquilas, ni de puertos seguros. Un barco sin ancla zarandeado por una tormenta que parece eterna, mientras el mar golpea con esa crueldad paciente que tienen algunas desgracias. Recostada en mi precioso chester , del que me enamoré irremediablemente como se enamoran las mujeres agotadas: imaginando que la belleza de las cosas puede llegar a salvarte un poco, buscando con ansias alguna versión de mi que todavía supiera hacia donde iba. Era un ...