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Mostrando entradas de septiembre, 2021

LIFE

Las noches persé son oscuras, y a veces estrelladas puedes llenarlas de deseos en sábanas de satén, de sueños húmedos a la luz de las velas. Las noches pueden ser insomnio , historias que luchan por salir, palpitando en tu interior, pueden ser dulces y saladas, pueden ser lo que tu decidas. Tener la capacidad de decidir, de cambiar tu decisión, de pintar tus anhelos con colores fluorescentes, es un  poder que deberías trabajar. Tu reflejo en el espejo descubre una mujer que anidaba en tu armario secreto , cubierta de telerañas, con ansias de todo lo importante y recurriendo a la nostalgia para saberse libre y valiente. Una mujer de grandes pechos y pequeños ojos color miel, que como el cuento en el pais de las Maravillas se hizo pequeñita hasta poder esconderse en el fondo de un dedal. Una mujer que consiguió reescribir su propio cuento y volver a ser la protagonista en todos sus capítulos. Hasta que consiguió sacar un conejo de su chistera envuelta en risas, medias carcajadas y lá...

VOLVER A VIAJAR

  Últimamente, la inspiración parecía visitarla los jueves. Quizá fuera por su cercanía al fin de semana o, tal vez, por esa otra cercanía más sutil: la del otoño, que ya empezaba a insinuarse en el aire. El aroma de sakura flotaba en la habitación, encendido a la luz temblorosa de unas velas. Al otro lado del cristal, la lluvia repiqueteaba con paciencia contra la ventana, mientras una melodía sonaba de fondo. Todo parecía empujarla hacia una noche de esas en las que las historias llegan solas, como si llevaran días esperando a que alguien les abriera la puerta. Podía ser quien quisiera. Podía estar en cualquier lugar del mundo, hablar varios idiomas, surcar los mares como pirata o perderse entre las estrellas como astronauta. Había un sinfín de vidas esperando ser vividas, de aventuras esperando ser contadas. Solo había algo que nunca cambiaba. El color de sus ojos. Caramelo. Podía ser una noche cuajada de estrellas o una noche sepultada bajo una tormenta de nieve. Podía s...

UN JUEVES

Un jueves aparentemente normal puede convertirse, sin avisar, en el mejor jueves que recuerdes. Llegas a casa y el cuerpo suplica una ducha. Fría o caliente, qué más da.  Solo quieres que el agua arrastre consigo ese dolor de cabeza que te ha acompañado durante todo el día, pegado a ti como si tuviera miedo de marcharse. Es insistente, tozudo, puntual: vuelve siempre, una vez al mes, como quien conoce el camino de memoria. Y cuando por fin se afloja esa pesadez que se instala en la nuca, dejas que tu pelo  se seque bajo la última luz del día, mientras el sol comienza a esconderse despacio. Las gotas de agua resbalan por tu espalda. Y entonces suena la música. Sale de tus cascos y entra en el cuerpo como una invitación. Primero se dejan llevar los hombros, después el torso, las piernas… y las caderas, cómplices, terminan de corear la canción.  El ritmo va alejando el dolor, poco a poco, hasta convertirlo en polvo. Y entonces ocurre algo. El sol parece volver a sal...

LAST SUMMER

LAST  SUMMER He vivido Septiembres dónde sentía un latido constante que decía "El verano ha terminado". Pero ¿Y si supiesemos mantener todo el año el verano? Porque no es otra estación más, es una muy especial , repleta de vacaciones, de tiempo libre, de nuevas ilusiones, de cenas hasta las tantas regadas de inmensas carcajadas, del sol iluminando tu rostro, de incansables lecturas postergadas para ese momento. De paseos a la luz de la luna envueltos por una fina brisa, nos parece que los días son infinitos, teniendo también 24 horas. Estos días mi corazón siente que el verano no ha terminado,  sigue en la sonrisa que me provocan mis perras cuándo mueven el rabo sin parar, se esconde en mi balanceo en el jardín al ritmo de Tom Odell , acompañado de un Gin tonic con un toque de limón. Y siendo Septiembre sigo teniendo ganas de cenar hasta el amanecer, de bailar de postre y de reirme hasta no poder respirar, recuperar el aliento y volverme a reir. Elegir los sábados para hacer ...