Puede que sea egoísta por mi parte echarte de menos. Puede que recordar tu luz lo sea. Desear haber recorrido el camino un poco más cerca de ti, lo sea. Reconocer tu sonrisa en mis sueños, lo sea. Esperar convertirme algún día en la mitad de tu ser, en un futuro inalcanzable, lo sea. Imaginar tu profunda mirada y perderme en ella sin remedio, lo sea. Rememorar una y otra vez tu sonrisa, lo sea. Al fin y al cabo, yo sigo aquí. Y te siento. Y te veo en todos mis amaneceres, iluminándome con tus recuerdos, soñando contigo. Y tú te fuiste. Y sufriste. Y lloraste. Y tuviste miedo. Y no volviste. Y no bailaste en la playa. Y no volviste a pisar su arena mojada. Puede que sí. Puede que sea egoísta. Pero quererte así es la única forma que aún conozco de seguir encontrándote.
Relatos personales sobre esos días , los soleados y los llenos de tormentas. Y como sobrevivir a todo eso que es la Vi D A