- Nueva versión. ¿mejorada?- Esa noche fue como las últimas mil. Me desperté empapada. No era pasión. Era el climaterio haciendo cardio. Dormir del tirón no era solo descanso, era una fantasía erótica. A las 3.30 am cerraba los ojos. A las 5am los volvía a abrir. A las 6 am llegaba la rendición. Era como un dejavu pero sin glamour y con ojeras. Practicar el colecho con esas dos era agotador. Su preferida sin pensarlo mucho era " su niña interior " porque a la menopausia no la tragaba - exactamente igual que le pasó con la peri-. La menopausia era como ese ex que no se va de casa. La niña quería la paz y la Meno la guerra. Después de tantos años comenzaron a tutearse. Sonó el despertador a las 8am y su cuerpo estaba inmóvil y rígido. **Imaginémoslo a vista de pájaro** La temperatura de la habitación a 7 grados. La calefacción apagada. La inocente víctima espatarrada sobre la colcha de flores blancas, una minú...
Relatos personales sobre esos días , los soleados y los llenos de tormentas. Y como sobrevivir a todo eso que es la Vi D A