Ir al contenido principal

Nunca fue tan sencillo ( Versión más poética)

 

Nunca fue tan sencillo

Siempre habrá días en los que las lágrimas regresen, obedientes a una llamada antigua, para recorrer, una vez más, el sendero que conocen de memoria hasta la comisura de mis labios.

Y será en esos días cuando más me abrace.

Porque el amor hacia uno mismo no siempre viste el mismo traje; cambia de forma, de voz y de refugio según la herida que reclame ser mirada.

Llorar sin un motivo aparente también es un lenguaje del alma.

 El cuerpo guarda una memoria silenciosa, una biblioteca de cicatrices invisibles. Y a veces, el dolor de hoy no es más que el susurro de un ayer que nunca encontró descanso.

Entonces comienza el viaje.

Las lágrimas dejan de ser agua para convertirse en brújula. Me conducen hacia lugares donde las respuestas existían mucho antes de que supiera formular las preguntas.

Cierro los ojos.

Y en esa oscuridad serena, el miedo pierde el nombre y la calma empieza, despacio, a pronunciar el mío.

Aprender duele.

Sanar también.

Pero hay una belleza feroz en contemplar cómo todo aquello que parecía romperte comienza, sin hacer ruido, a devolverte a ti.

Abraza la incertidumbre.

Abraza la tristeza.

Abraza incluso el hastío cuando decida sentarse a tu lado.

Ninguno de ellos ha venido para quedarse; todos traen consigo una parte del camino.

Cubre tus recuerdos con un amor indómito, de ese que no juzga ni exige, de ese que simplemente permanece. Déjalo abrazar cada rincón donde un día faltó la luz.

Entonces giro.

Como si Otero me prestara sus ojos, observo mi vida desde la altura.

 Y todo aquello que parecía inmenso se encoge hasta volverse apenas un punto perdido en el paisaje.

Lo acepto.

Lo amo.

Lo dejo ir.

Porque solo cuando el dolor deja de ser la casa donde habitas y se convierte en un paisaje que contemplas, nace la verdadera perspectiva. Entonces dejas de ser la herida para convertirte en quien la sostiene con infinita compasión.

Y allí, esperándome desde siempre, aparece ella.

La niña que aún vive en mi interior.

La de las manos pequeñas, los silencios largos y los sueños intactos.

La miro como quien contempla el lugar del que nunca debió marcharse.

La abrazo.

La protejo.

La amo con la ternura que un día necesitó.

Y comprendo, mientras el alma descansa por fin en su propia orilla, que nunca fue tan sencillo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA LLAVE DE ALICIA

Lo primero que piensa cuando pronuncia su nombre, ALICIA , es que no habría podido llamarse de otra manera. Le gusta por muchas razones.  Porque suena melifluo, casi como una melodía que se desliza despacio. Porque sus letras suman un número par, el seis. Porque empieza y termina con la misma letra, la A . La primera vocal. La primera letra del abecedario. Como si su nombre fuese un círculo perfecto que siempre regresa al origen. Durante años guardó algunas partes de sí misma bajo llave. Permanecían ocultas en un rincón al que nunca se atrevía a entrar.  Después de meses de terapia, aquella puerta terminó por abrirse. Al otro lado no encontró respuestas definitivas, sino un territorio desconocido que también le pertenecía. La llave, grande y de hierro forjado, se la entregó el psicólogo el día que pronunció una frase que ella creía imposible. —Alicia, eres una persona excepcional.  No imaginó que aquella llave pesara tanto al sostenerla entre las manos. —¿Pesa...

EL GALARDONADO, ELSINA

                                            " EL GALARDONADO" Sabía que tenia que ir y esa certeza convivía con unas ganas completamente inexistentes.  Era la primera vez que entregaba un premio a la trayectoria profesional en el marco de una cena benéfica.  Ni siquiera sabía quién era el premiado. La bañera estaba a punto de desbordarse así que cerró el grifo con cuidado. El nivel del agua era el justo. Había calculado con precisión el volumen que desplazaría su cuerpo. Introdujo primero el pie derecho luego el izquierdo y despacio se sumergió. El agua estaba a la temperatura exacta. Había añadido aceite esencial de jazmín, el mismo que compró en un viaje a Marruecos. No era la primera vez que lo usaba; conocía perfectamente el aroma que después quedaría prendido en su piel. Cerró los ojos y durante unos minutos se permitió el silencio y la compañía de Van Morris...

HOGAR

  La luz entraba tímidamente a través de los balcones, que miraban con quietud los primeros rayos de sol que iluminaban la calle Jorge Juan. Los techos altos, las molduras post modernas, el suelo de madera de sabina, todo entremezclado convertía su hogar en un sueño recurrente. Todas las habitaciones disponían de luz natural, fue lo primero que la enamoró, cuando hizo la visita con el agente inmobiliario. Cada una de ellas se convirtió en hogar, en el lugar seguro al que poder volver siempre que lo necesitara. "Existe un proverbio Indio que dice que todos somos una casa de cuatro habitaciones. La física, la mental, emocional y espiritual. La mayoría de nosotros solemos vivir en una sola habitación, casi todo el tiempo, pero no debería ser así, y hasta que no visitemos las cuatro habitaciones no seremos una persona completa." -  Rumer Godden -  Huelga decir que hacía tiempo que ella era una persona completa. Durante muchos años tuvo habitaciones cerradas a cal y canto, has...