Ir al contenido principal

CRÓNICA DE UN SATISFAyER ANUNCIADO


No fue una decisión fácil, le dimos muchas vueltas, sobre todo mi contrario, también conocido como el maromo.

Ya éramos muchos en la familia, entre los niños y las perras, eso es verdad, pero esto era diferente, muy diferente. 

Desde luego no iba a necesitar que le dieran de comer ni que le sacaran de paseo… aunque después de leer las instrucciones tampoco descartaba tener que contratarle un adiestrador.

El maromo estaba inquieto, yo diría que hasta preocupado.

 Él, como buen Leo, quería ser el jefe de la manada y no conseguía convencerle de que eso no cambiaría. 

Nadie iba a ocupar su lugar… y menos el nuevo miembro, que además venía sin carnet de conducir, sin opinión política y con un sospechoso silencio permanente.

—No sé… es que es una decisión importante, puede cambiar nuestras vidas…
(Sobre todo la mía, pensé yo.)

—Lo sé, maromo, pero nuestras vidas van a cambiar a mejor. Hay que aceptar los cambios como algo bueno. 

Es un paso hacia delante, un paso a un futuro desconocido… que también nos hace falta. Porque últimamente nuestra vida sexual tenía más polvo que la Thermomix de mi suegra.

Por fin, tomé la decisión sin consenso, como casi siempre, pero con algunas normas que los tres tendríamos que respetar:

  1. Nada de juzgar.
  2. Nada de competir.
  3. Y si aquello hacía ruido de motosierra, se apagaba inmediatamente.

Cuando por fin llegó a casa, yo estaba aún más nerviosa que él. 

Le di la bienvenida y el maromo sonrió de medio lado. 

Eso era muy buena señal. Un signo inequívoco de aceptación… o de resignación matrimonial, que viene a ser casi lo mismo.

Y llegó el momento de unir amor, sexo y tecnología.

Yo sinceramente estaba un poco acojonada, la verdad. Me temblaban las piernas y todavía no habíamos empezado. 

Aquello parecía menos un juguete erótico y más una pieza experimental de la NASA.

—Lo primero y fundamental —dijo el maromo con determinación— es comprar pilas alcalinas. Cien o doscientas. Nunca deben faltar.

Ahí entendí que el hombre estaba comprometido con la causa. Eso o que pensaba abrir un bazar chino.

—Empezaremos de menos a más. Tiene once velocidades.

 No sé si llegaremos alguna vez a ese nivel o moriremos en el intento, pero pondré todo de mi parte —dije con tono rotundo.

El maromo me miró serio. Demasiado serio.

—Tú ríete… pero eso en velocidad once te hace despegar la retina.

Solo te pido una cosa, maromo. 

Si esta noche muero en el intento —porque según la descripción prometía “múltiples e intensos orgasmos”— quiero que mi epitafio sea:

“Aquí me hallo por un Satisfyer 2 Next Generation”.

Y debajo, en letra pequeña:

“Murió feliz… pero deshidratada”.

CONTINUARÁ…

Comentarios

Entradas populares de este blog

HOGAR

  La luz entraba tímidamente a través de los balcones, que miraban con quietud los primeros rayos de sol que iluminaban la calle Jorge Juan. Los techos altos, las molduras post modernas, el suelo de madera de sabina, todo entremezclado convertía su hogar en un sueño recurrente. Todas las habitaciones disponían de luz natural, fue lo primero que la enamoró, cuando hizo la visita con el agente inmobiliario. Cada una de ellas se convirtió en hogar, en el lugar seguro al que poder volver siempre que lo necesitara. "Existe un proverbio Indio que dice que todos somos una casa de cuatro habitaciones. La física, la mental, emocional y espiritual. La mayoría de nosotros solemos vivir en una sola habitación, casi todo el tiempo, pero no debería ser así, y hasta que no visitemos las cuatro habitaciones no seremos una persona completa." -  Rumer Godden -  Huelga decir que hacía tiempo que ella era una persona completa. Durante muchos años tuvo habitaciones cerradas a cal y canto, has...

TORMENTA PERFECTA

  La predicción del tiempo apareció en la pantalla de su móvil: ¨Probabilidad alta de tormentas eléctricas durante los próximos tres días." Sus ojos leyeron el mensaje , pero fue su cuerpo quien reaccionó primero. Su sistema nervioso aún no había  procesado el miedo cuando  los músculos se le estremecieron, anticipando lo que podría ocurrir.  Y su talón de aquíles gritó con desesperación, esta vez no vas a poder huir.  Todas la tormentas tienen su causa y efecto.  Pero no todas tienen el poder de atravesar cada capa de la epidermis. Todas no.  Las eléctricas si. La  neuralgia surgió de nuevo, detrás justo del nervio occipital , de ahí su nombre. Una neuralgia capaz de borrar  sus recuerdos. Contador a cero. Aquella tormenta anunciada sería ,casi ,una tormenta perfecta. Ya no sabía que debía sentir. Que debía recordar. Donde empezaba la felicidad. Si habría un futuro sin lágrimas, o que se suponía debía esperar de la vida.  Solo tenía la ...

EL GALARDONADO, ELSINA

                                            " EL GALARDONADO" Sabía que tenia que ir y esa certeza convivía con unas ganas completamente inexistentes.  Era la primera vez que entregaba un premio a la trayectoria profesional en el marco de una cena benéfica.  Ni siquiera sabía quién era el premiado. La bañera estaba a punto de desbordarse así que cerró el grifo con cuidado. El nivel del agua era el justo. Había calculado con precisión el volumen que desplazaría su cuerpo. Introdujo primero el pie derecho luego el izquierdo y despacio se sumergió. El agua estaba a la temperatura exacta. Había añadido aceite esencial de jazmín, el mismo que compró en un viaje a Marruecos. No era la primera vez que lo usaba; conocía perfectamente el aroma que después quedaría prendido en su piel. Cerró los ojos y durante unos minutos se permitió el silencio y la compañía de Van Morris...