Ir al contenido principal

PIÉRDETE



PIÈRDETE

No es tán difícil, a mi me pasa constantemente, a veces me pierdo varias veces en el mismo día y no creas que resulta fácil volver a encontrarme.

Suelo buscar en todos los sitios en los que creo poder encontrarme, al principio suelo recurrir a lo más lógico.

Me adentro en la canción que escuche por primera vez con el azul oscuro de mi alma y revuelvo en el estribillo, que suele ser la parte que primero me aprendo, pero digo con letra y todo, no solo tatareando.

A veces tengo que mirar en esa estrofa que sin duda estaba escrita para mi, esa estrofa que me ponía los pelos de punta, esa estrofa que lleno mi corazón de sentimientos desbordandose a borbotones por todos los poros de mi piel.

Cuando no estoy en  esa canción ó en ninguna otra debo pensar un poco más, puede que haya abierto la puerta de mis recuerdos ,de todos ,de los pasados y de los futuros.

Si me siento agusto puedo pasarme perdida en mis recuerdos durante horas, saltando de verano en verano.

Veranos sentada en los escalones de piedra de la casa de los abuelos, donde el olor a nata cocida me estremece y me revuelve al mismo tiempo. Esperando a que ese primer olor de la leche hirviendo se transforme en el delicioso olor de las pastas de nata.

Veranos cubierta de arena y salitre, saltando las olas sin miedo a hundirme , siendo valiente , a mi manera, despertando a la orilla del mar y despidiendo la puesta del sol.

A veces quiero perderme para conseguir hacer que te tiemblen las piernas, para esperar pequeñas sonrisas, para ser de esas que nadie recomienda.

Y cuándo porfin me encuentre  ser ese misterio , esa habitación en penumbra, esa respuesta a mi corazón partido, ese deseo de aqui y ahora, ese anhelo de todos los futuros CONMIGO..



.

  


Comentarios

Entradas populares de este blog

HOGAR

  La luz entraba tímidamente a través de los balcones, que miraban con quietud los primeros rayos de sol que iluminaban la calle Jorge Juan. Los techos altos, las molduras post modernas, el suelo de madera de sabina, todo entremezclado convertía su hogar en un sueño recurrente. Todas las habitaciones disponían de luz natural, fue lo primero que la enamoró, cuando hizo la visita con el agente inmobiliario. Cada una de ellas se convirtió en hogar, en el lugar seguro al que poder volver siempre que lo necesitara. "Existe un proverbio Indio que dice que todos somos una casa de cuatro habitaciones. La física, la mental, emocional y espiritual. La mayoría de nosotros solemos vivir en una sola habitación, casi todo el tiempo, pero no debería ser así, y hasta que no visitemos las cuatro habitaciones no seremos una persona completa." -  Rumer Godden -  Huelga decir que hacía tiempo que ella era una persona completa. Durante muchos años tuvo habitaciones cerradas a cal y canto, has...

TORMENTA PERFECTA

  La predicción del tiempo apareció en la pantalla de su móvil: ¨Probabilidad alta de tormentas eléctricas durante los próximos tres días." Sus ojos leyeron el mensaje , pero fue su cuerpo quien reaccionó primero. Su sistema nervioso aún no había  procesado el miedo cuando  los músculos se le estremecieron, anticipando lo que podría ocurrir.  Y su talón de aquíles gritó con desesperación, esta vez no vas a poder huir.  Todas la tormentas tienen su causa y efecto.  Pero no todas tienen el poder de atravesar cada capa de la epidermis. Todas no.  Las eléctricas si. La  neuralgia surgió de nuevo, detrás justo del nervio occipital , de ahí su nombre. Una neuralgia capaz de borrar  sus recuerdos. Contador a cero. Aquella tormenta anunciada sería ,casi ,una tormenta perfecta. Ya no sabía que debía sentir. Que debía recordar. Donde empezaba la felicidad. Si habría un futuro sin lágrimas, o que se suponía debía esperar de la vida.  Solo tenía la ...

EL GALARDONADO, ELSINA

                                            " EL GALARDONADO" Sabía que tenia que ir y esa certeza convivía con unas ganas completamente inexistentes.  Era la primera vez que entregaba un premio a la trayectoria profesional en el marco de una cena benéfica.  Ni siquiera sabía quién era el premiado. La bañera estaba a punto de desbordarse así que cerró el grifo con cuidado. El nivel del agua era el justo. Había calculado con precisión el volumen que desplazaría su cuerpo. Introdujo primero el pie derecho luego el izquierdo y despacio se sumergió. El agua estaba a la temperatura exacta. Había añadido aceite esencial de jazmín, el mismo que compró en un viaje a Marruecos. No era la primera vez que lo usaba; conocía perfectamente el aroma que después quedaría prendido en su piel. Cerró los ojos y durante unos minutos se permitió el silencio y la compañía de Van Morris...