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El final

El reflejo que me devolvia el espejo a primera vista resultaba grotesco, me hacia sentir incómoda.
Podía ver sus pechos caidos, su cintura intentando destacar a pesar de su prominente barriga.

Pero cuándo sus ojos se encontraban con los mios, su reflejo me sonreía, parecía satisfecha, serena y confusa. En definitiva viva

Pero no quería que yo se lo recordara, ella ya lo sabía.

Lo sabia los Domingos cuando madrugar no era una opción, cuando sentía que no quería sentir, porque dolia.

Lo sabia cuando los miercoles echaban su serie favorita

Lo sabia cuando los viernes no entendia porque ese sufrimiento seguía ahí

Lo sabía cuando los sábados pensaba que era una desagradecida, como no podia estar contenta con lo que tenía.

Lo sabía cuando su reloj de arena se mezclaba sin avisar, amarillo, azul casi negro, rojo y verde y su cuerpo estallaba, amaba a quien ayer odiaba, y no deseaba lo que ayer envidiaba.

Y lo sabia cuando se sentia cobarde y al otro dia valiente.

Ella lo sabia y a pesar de saberlo no cambiaba su vida por otra.

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